Cada vez es más habitual que ciudadanos españoles contraigan matrimonio fuera de España, ya sea porque residían temporalmente en otro país, porque uno de los cónyuges es extranjero o simplemente porque decidieron celebrar allí la boda. Cuando posteriormente la relación termina, surge una duda importante: si me casé en el extranjero, ¿puedo divorciarme en España?
Haber celebrado el matrimonio fuera de España no obliga necesariamente a tramitar el divorcio en el mismo país. En muchos casos es posible divorciarse en España después de haberse casado en el extranjero, aunque antes de iniciar el procedimiento será necesario determinar si los tribunales españoles son competentes y comprobar qué documentación acredita correctamente la existencia del matrimonio.
La situación puede resultar relativamente sencilla cuando ambos cónyuges son españoles, viven en España y están de acuerdo en divorciarse, pero puede complicarse cuando uno reside en otro país, existen hijos menores, hay bienes en diferentes Estados o el matrimonio todavía no consta inscrito en el Registro Civil español. Por este motivo, cada divorcio con elementos internacionales debe estudiarse individualmente. Si te encuentras en esta situación y buscas un abogado de divorcio en Castelldefels, en LEX Abogadas podemos analizar dónde debe tramitarse el procedimiento y qué pasos son necesarios para regularizar la situación matrimonial en España.
¿Puedo divorciarme en España si me casé en otro país?
Sí, es posible en muchos casos. El lugar donde se celebró el matrimonio y el país en el que debe tramitarse posteriormente el divorcio son cuestiones diferentes. Haber contraído matrimonio en Francia, Italia, Reino Unido, Estados Unidos, Argentina, México o cualquier otro Estado no significa que, si la relación termina años después, sea obligatorio regresar a ese país para solicitar el divorcio. Para determinar si el procedimiento puede tramitarse ante los tribunales españoles hay que analizar las reglas de competencia internacional aplicables. Aspectos como la residencia habitual de los cónyuges, la última residencia habitual común o la residencia de la persona que presenta la demanda pueden resultar relevantes dependiendo de las circunstancias del caso. Por tanto, no basta únicamente con que uno o ambos cónyuges tengan nacionalidad española para dar por resuelta cualquier cuestión internacional. Antes de presentar la demanda conviene comprobar qué tribunal puede conocer del divorcio y, cuando existan conexiones con varios países, estudiar qué consecuencias puede tener iniciar el procedimiento en uno u otro Estado.
¿El matrimonio celebrado en el extranjero es válido en España?
Una de las primeras cuestiones que debe comprobarse es la situación del matrimonio celebrado fuera del territorio español. Cuando un español contrae matrimonio en el extranjero conforme a una forma válida prevista por el ordenamiento aplicable, el hecho de que la ceremonia no se haya celebrado en España no significa por sí mismo que el matrimonio carezca de validez. Otra cuestión distinta es su inscripción en el Registro Civil español. La inscripción permite que el matrimonio conste oficialmente en España y facilita la acreditación de su existencia y de sus circunstancias. Por ello, cuando una persona casada en el extranjero quiere divorciarse en España, resulta importante comprobar previamente si el matrimonio ya aparece inscrito.
En muchos casos los cónyuges realizaron esta gestión después de casarse y disponen de la correspondiente certificación española. En otros, especialmente cuando han vivido durante años fuera de España, pueden descubrir al preparar el divorcio que nunca realizaron determinados trámites registrales. Esto no debe llevar automáticamente a concluir que “no están casados en España”; habrá que estudiar la documentación extranjera y la situación registral concreta.
Qué ocurre si el matrimonio no está inscrito en España
La ausencia de inscripción es una de las dudas que más preocupación genera. Algunas personas consideran que, si su matrimonio extranjero nunca fue inscrito en España, pueden actuar como si fueran solteras. Esta conclusión puede ser incorrecta y generar posteriormente importantes problemas jurídicos.
Antes de tramitar el divorcio será necesario acreditar adecuadamente la existencia del matrimonio y estudiar qué actuaciones registrales proceden. Dependiendo del país donde se celebró, puede ser necesario obtener un certificado de matrimonio expedido por la autoridad extranjera y cumplir determinados requisitos para que el documento pueda utilizarse ante las autoridades españolas. Por ello, si llevas años viviendo en Castelldefels pero te casaste en el extranjero y desconoces cuál es la situación registral de tu matrimonio, conviene revisar este punto antes de presentar la demanda. Preparar correctamente la documentación desde el principio puede evitar retrasos durante la tramitación del divorcio.
Qué documentos necesito para divorciarme en España si me casé en el extranjero
La documentación necesaria dependerá de las circunstancias familiares y del país en el que se celebró el matrimonio. El documento fundamental será la certificación que permita acreditar el vínculo matrimonial. Si existen hijos, también habrá que aportar la documentación correspondiente y, cuando se soliciten determinadas medidas económicas o familiares, podrán ser necesarios otros documentos relacionados con ingresos, vivienda, patrimonio o gastos de los menores.
Cuando los documentos han sido expedidos por autoridades extranjeras, debe comprobarse si necesitan traducción oficial y qué requisitos son necesarios para que puedan producir efectos en España. Dependiendo del país de origen y de los convenios internacionales aplicables, puede ser necesaria la Apostilla de La Haya u otro mecanismo de legalización, mientras que en determinados supuestos existirán reglas que simplifiquen estas formalidades. No conviene asumir que todos los documentos extranjeros se tramitan de la misma manera. Antes de solicitar nuevas certificaciones o iniciar procesos de legalización, resulta recomendable comprobar exactamente qué documentación exige el procedimiento y qué formalidades corresponden al Estado que la expidió.
¿Puedo divorciarme en España si mi expareja sigue viviendo en el extranjero?
Que uno de los cónyuges continúe viviendo fuera de España no impide necesariamente que el divorcio pueda tramitarse aquí. Sin embargo, introduce un elemento internacional que obliga a estudiar con especial atención la competencia de los tribunales españoles y la forma en que deberá realizarse la comunicación del procedimiento al otro cónyuge.
Por ejemplo, una persona española puede haber regresado a vivir a Castelldefels después de una separación mientras su expareja permanece en el país donde ambos residían anteriormente. En una situación así, habrá que analizar desde cuándo reside nuevamente en España, dónde se encontraba la residencia habitual del matrimonio y las demás circunstancias relevantes para determinar dónde puede presentarse la demanda. Además, cuando el otro cónyuge vive fuera del territorio nacional, las notificaciones pueden requerir mecanismos de cooperación internacional. Esto puede hacer que el procedimiento necesite más tiempo que un divorcio en el que ambas partes residen en España, especialmente si no existe colaboración o resulta difícil localizar al otro cónyuge.
Divorcio de mutuo acuerdo cuando uno de los cónyuges vive fuera de España
La distancia no impide necesariamente alcanzar un acuerdo. Si ambos cónyuges quieren divorciarse y coinciden en las medidas que deben regular su ruptura, puede estudiarse la posibilidad de tramitar un divorcio de mutuo acuerdo, incluso aunque uno de ellos resida en el extranjero. En estos casos será necesario preparar correctamente el convenio regulador cuando proceda, incluyendo las medidas relativas a los hijos, la vivienda familiar, las pensiones y demás cuestiones que deban quedar reguladas. La existencia de bienes o ingresos en diferentes países hace especialmente importante que el acuerdo se redacte teniendo en cuenta las consecuencias prácticas que tendrá posteriormente.
Un procedimiento consensuado suele reducir el nivel de conflicto y evita que cada cuestión tenga que resolverse mediante una controversia judicial. Sin embargo, la existencia de un elemento internacional aconseja revisar cuidadosamente el acuerdo para evitar cláusulas difíciles de ejecutar cuando alguno de los cónyuges o determinados bienes se encuentran fuera de España.
Qué ocurre si tenemos hijos y vivimos en países diferentes
Los divorcios internacionales con hijos requieren una atención especial. La competencia para resolver el divorcio y la competencia para adoptar medidas relativas a los menores no deben darse automáticamente por supuestas como si fueran una única cuestión. La residencia habitual de los hijos adquiere una importancia fundamental en los procedimientos internacionales relacionados con responsabilidad parental.
Si los menores viven habitualmente en Castelldefels con uno de los progenitores, el análisis será diferente al de una familia en la que los hijos continúan residiendo en otro Estado. También puede ser necesario regular cómo se desarrollarán las visitas cuando los padres viven a cientos o miles de kilómetros, quién asumirá determinados desplazamientos y cómo se repartirán los periodos vacacionales. Estas circunstancias aconsejan redactar unas medidas mucho más detalladas que en otros divorcios. Un régimen de visitas pensado para progenitores que viven a pocos kilómetros puede resultar completamente inviable cuando uno reside en España y otro en el extranjero. El objetivo debe ser establecer una organización realista que proteja el interés de los hijos y pueda cumplirse en la práctica.
¿Puede uno de los padres llevarse a los hijos a vivir a España después de la separación?
El hecho de que uno de los progenitores sea español no significa que pueda decidir unilateralmente trasladar la residencia habitual de los hijos a España. Cuando ambos progenitores ejercen responsabilidades parentales, un cambio internacional de residencia de los menores puede tener consecuencias jurídicas muy importantes.
Si existe desacuerdo sobre el traslado, resulta especialmente importante obtener asesoramiento antes de actuar. Trasladar o retener a un menor en otro país sin respetar los derechos de custodia existentes puede dar lugar a procedimientos internacionales de restitución, dependiendo de las circunstancias y de los Estados implicados. Por ello, cuando una ruptura se produce mientras la familia vive en el extranjero y uno de los progenitores quiere regresar con los hijos a Castelldefels, Barcelona o cualquier otra localidad española, es recomendable estudiar previamente cómo debe plantearse jurídicamente ese cambio de residencia.
Qué ocurre con la custodia cuando los padres viven en países distintos
La distancia entre los domicilios condiciona inevitablemente la organización de la convivencia. Cuando los progenitores viven en Estados diferentes, determinadas modalidades de custodia pueden resultar difíciles de compatibilizar con la escolarización, las rutinas y la estabilidad cotidiana de los hijos. Esto no significa que el progenitor que reside en el extranjero deba perder el contacto con ellos. Puede establecerse un régimen adaptado a la distancia, con periodos más amplios durante las vacaciones escolares y sistemas de comunicación que permitan mantener una relación frecuente durante el resto del año. La solución concreta dependerá de la edad de los menores, la distancia, el coste de los desplazamientos y las circunstancias de cada familia.
En cualquier caso, el criterio central continuará siendo el interés superior del menor. En un procedimiento internacional no debería plantearse la custodia únicamente desde las preferencias de los padres, sino buscando una organización estable que pueda cumplirse realmente pese a la distancia.
Pensión de alimentos cuando uno de los progenitores vive en el extranjero
La obligación de contribuir al mantenimiento de los hijos no desaparece porque uno de los progenitores resida en otro país. Si corresponde establecer una pensión de alimentos, será necesario determinar su cuantía teniendo en cuenta las circunstancias económicas y las necesidades de los menores.
La dimensión internacional puede complicar la situación cuando posteriormente se producen impagos. Existen mecanismos de cooperación para el reconocimiento y ejecución de determinadas resoluciones entre Estados, aunque el procedimiento concreto dependerá del país en el que resida la persona obligada al pago y de la normativa internacional aplicable. Por este motivo, si desde el principio se sabe que uno de los progenitores residirá permanentemente fuera de España, resulta recomendable que las medidas económicas queden redactadas con especial precisión. Esto puede facilitar posteriormente su cumplimiento y, cuando sea necesario, su reclamación.
Qué ocurre con las viviendas y bienes situados en otros países
Una pareja puede haberse casado en el extranjero, vivir actualmente en España y mantener propiedades, cuentas bancarias o inversiones en otros Estados. También es posible que disponga de una vivienda en Castelldefels y otra en el país en el que residió durante el matrimonio. En estas situaciones conviene diferenciar el propio divorcio de las cuestiones patrimoniales que puedan derivarse de la ruptura. Determinar el régimen económico matrimonial, la titularidad de los bienes y la normativa aplicable puede requerir un estudio específico, especialmente cuando existen activos en varios países.
No debería darse por hecho que una sentencia española resolverá automáticamente cualquier cuestión patrimonial existente en cualquier Estado. Cuando hay un patrimonio internacional, resulta fundamental conocer dónde se encuentran los bienes y estudiar cómo se reconocerán o ejecutarán las decisiones que se adopten.
¿Qué ocurre si ya me he divorciado en el extranjero?
También puede darse la situación inversa: el matrimonio se celebró fuera de España y el divorcio también se obtuvo ante las autoridades de otro país, pero posteriormente uno de los excónyuges necesita que esa nueva situación tenga efectos en España. En estos casos habrá que comprobar el país que dictó la resolución y el procedimiento necesario para que el divorcio pueda ser reconocido y acceder, cuando corresponda, al Registro Civil español. El tratamiento puede variar dependiendo de si la resolución procede de un Estado de la Unión Europea o de un tercer país y de la normativa aplicable al caso concreto. Por tanto, haber obtenido una sentencia extranjera no significa que deba iniciarse un segundo divorcio en España. Lo que puede ser necesario es realizar las actuaciones oportunas para que la resolución extranjera produzca aquí los efectos que correspondan.
¿Qué ocurre si mi cónyuge no quiere divorciarse?
El hecho de que el matrimonio se haya celebrado en el extranjero tampoco significa que ambos tengan que estar de acuerdo para poder ponerle fin. Si los tribunales españoles son competentes y concurren los requisitos necesarios, uno de los cónyuges puede solicitar el divorcio aunque el otro se oponga a la ruptura. La falta de acuerdo sí puede provocar que el procedimiento tenga que tramitarse de forma contenciosa y que sea necesario resolver judicialmente las cuestiones sobre las que existan discrepancias. Si además el otro cónyuge vive en el extranjero, habrá que gestionar correctamente las notificaciones y demás actuaciones procesales necesarias.
En este escenario resulta especialmente importante preparar correctamente la demanda desde el principio. La combinación de un procedimiento contencioso y elementos internacionales puede aumentar la complejidad, sobre todo cuando también existen hijos o patrimonio en diferentes países.
Abogados para divorcios internacionales en Castelldefels
Un divorcio de españoles casados en el extranjero puede presentar cuestiones que no aparecen en un procedimiento estrictamente nacional. Antes de iniciar los trámites es necesario comprobar la competencia de los tribunales españoles, la situación registral del matrimonio, la documentación extranjera disponible y, cuando existan hijos o bienes fuera de España, las reglas específicas que puedan afectar a cada cuestión.
En LEX Abogadas, despacho especializado en Derecho de Familia en Castelldefels, asesoramos en divorcios de mutuo acuerdo y contenciosos, custodia de hijos, pensiones, convenios reguladores y procedimientos familiares en los que existen circunstancias internacionales. Analizamos cada situación para determinar qué pasos deben realizarse en España y qué documentación será necesaria. Si eres español, te casaste en otro país y actualmente resides en Castelldefels, Gavà, Viladecans, Sitges, Sant Boi de Llobregat o Barcelona, podemos estudiar si tu divorcio puede tramitarse en España y cómo abordar las cuestiones familiares y patrimoniales vinculadas a la ruptura.